Armadale

★ 4.0 media 7481 votos 602 reseñas 11751 quieren leerlo

Sobre este libro

Cuando el anciano Allan Armadale redacta su terrible confesión en el lecho de muerte, no puede ni imaginar el alcance que tendrá aquella carta cuando su hijo recién nacido la lea muchos años después. Por segunda vez, dos hombres que comparten nombre y apellido se verán arrastrados a una herencia que parece maldita. Mientras tanto, se despliegan las intrigas sigilosas de Lydia Gwilt, una mujer misteriosa y perversa que horrorizó a los lectores victorianos y que aún hoy sigue sobrecogiendo. La crítica llegó a definirla como «una de las villanas más curtidas». Con estos hilos, y con la complicidad del lector, el maestro Wilkie Collins teje una historia envolvente y seductora donde se cruzan identidades confusas, maldiciones heredadas, rivalidades amorosas, espionaje… y asesinatos.

4.0 ★★★★☆ media de 4 fuentes · 7481 votos
Open Library 4.0 2
1★2★3★4★5★
Goodreads 4.0 7481

602 reseñas · 11,751 quieren leerlo · 475 leyéndolo ahora

Apple Books 4.5 48
Hardcover 3.6 5

Perfil de lectura

Disfrute79Dificultad100Influencia67Popularidad59Clásico100

4.0/5 · 7481 lectores · 346 páginas · ≈ 6 h 24 m · Muy exigente

¿Cuánto se tarda en leer Armadale?

Unas ≈ 6 h 24 m — 346 páginas, suponiendo unas 250 palabras por página y 225 palabras por minuto.Novela típica≈ 5 h 56 mArmadale~6 h 24 m

¿Cuántas páginas tiene Armadale?

346 páginas en su edición más leída.Novela típica320Armadale346

¿Qué género es Armadale?

Está en las estanterías de Mystery, Fiction.

¿Armadale es de dominio público?

Sí — se puede leer y compartir libremente.

¿Dónde transcurre Armadale?

Está ambientada en England durante 19th century.

¿Quién escribió Armadale?

Wilkie Collins.

¿Dónde puedo leer Armadale online gratis?

Está en dominio público — léela gratis en Open Library. Open Library

Ambientación England Época 19th century
“ON a warm May night, in the year eighteen hundred and fifty-one, the Reverend Decimus Brock-at that time a visitor to the Isle of Man-retired to his bedroom, at Castletown, with a serious personal responsibility in close pursuit of him, and with no distinct idea of the means by which he might relieve himself from the pressure of his present circumstances.”