Longitud
Sobre este libro
La dramática historia humana de una épica búsqueda científica y de la obsesión que consumió a un hombre durante cuarenta años, empeñado en resolver el dilema científico más espinoso de su tiempo: «el problema de la longitud». Cualquiera que viviera en el siglo XVIII habría sabido que «el problema de la longitud» era el dilema científico más espinoso de la época, y lo venía siendo desde hacía siglos. Incapaces de medir su longitud, los marineros de las grandes edades de la exploración se encontraban literalmente perdidos en el mar en cuanto la tierra desaparecía de su horizonte. Miles de vidas y la creciente fortuna de las naciones dependían de que alguien hallara una solución. Un solo hombre, John Harrison, en abierta oposición a la comunidad científica, se atrevió a imaginar una solución mecánica: un reloj que conservara la hora exacta en alta mar, algo que ningún reloj había logrado jamás hacer en tierra firme. «Longitud» es la dramática historia humana de una épica búsqueda científica y de la obsesión de cuarenta años de Harrison por construir su perfecto guardatiempo, conocido hoy como cronómetro. Llena de heroísmo y de artimañas, es también una fascinante síntesis de la historia de la astronomía, la navegación y la relojería, y abre una nueva ventana a nuestro mundo.
Perfil de lectura
4.3/5 · 148 lectores · 188 páginas · ≈ 3 h 29 m · Moderado
¿Cuánto se tarda en leer Longitude?
Unas ≈ 3 h 29 m — 188 páginas, suponiendo unas 250 palabras por página y 225 palabras por minuto.
¿Cuántas páginas tiene Longitude?
188 páginas en su edición más leída.
¿Qué género es Longitude?
Está en las estanterías de Science, Biography & Memoir, History.
¿Longitude es de dominio público?
No — aún está protegido por derechos de autor.
¿Quiénes son los personajes principales de Longitude?
Los personajes principales incluyen John Harrison, Isaac Newton, Galileo Galilei, Edmond Halley.
¿Dónde transcurre Longitude?
Está ambientada en Great Britain, England durante Eighteenth Century.
¿Quién escribió Longitude?
Dava Sobel.
“Once on a Wednesday excursion when I was a little girl, my father bought me a beaded wire ball that I loved.”