El genio malvado. Una historia doméstica

★ 3.8 media 1 votos

Sobre este libro

A diferencia de su estilo habitual, estamos ante una novela de conciencia, sin demasiados melodramas; Collins teje una historia sobre lo que él, con delicadeza, llama «debilidad sexual». Atrapados en una unión adúltera, ninguno de los dos protagonistas encuentra la felicidad en ella. La esposa ha divorciado al marido y conserva la custodia exclusiva de su hijo. Ahora ella es cortejada por otro hombre y casi ha decidido casarse con él. No es de extrañar que la novela fuera comercialmente muy lucrativa, aun cuando sus temas —el adulterio, el divorcio, las batallas por la custodia y los derechos de la mujer— le valieran la desaprobación de la sociedad victoriana.

3.8 ★★★★☆ media de 1 fuentes · 1 votos

Perfil de lectura

Disfrute75Dificultad80Influencia47Popularidad37Clásico100

3.8/5 · 1 lectores · 328 páginas · ≈ 6 h 04 m · Exigente

¿Cuánto se tarda en leer The Evil Genius. A Domestis Story?

Unas ≈ 6 h 04 m — 328 páginas, suponiendo unas 250 palabras por página y 225 palabras por minuto.Novela típica≈ 5 h 56 mEl genio malvado. Una historia doméstica~6 h 04 m

¿Cuántas páginas tiene The Evil Genius. A Domestis Story?

328 páginas en su edición más leída.Novela típica320El genio malvado. Una historia doméstica328

¿Qué género es The Evil Genius. A Domestis Story?

Está en las estanterías de Mystery, History, Fiction.

¿The Evil Genius. A Domestis Story es de dominio público?

Sí — se puede leer y compartir libremente.

¿Dónde transcurre The Evil Genius. A Domestis Story?

Está ambientada en Great Britain durante 19th century.

¿Quién escribió The Evil Genius. A Domestis Story?

Wilkie Collins.

¿Dónde puedo leer The Evil Genius. A Domestis Story online gratis?

Está en dominio público — léela gratis en Open Library. Open Library

Ambientación Great Britain Época 19th century
“NOT far from the source of the famous river, which rises in the mountains between Loch Katrine and Loch Lomond, and divides the Highlands and the Lowlands of Scotland, travellers arrive at the venerable grey walls of Mount Morven; and, after consulting their guide books, ask permission to see the house.”