Simplemente genial
Sobre este libro
Para Steve Jobs, la simplicidad era una religión y, al mismo tiempo, un arma. No se trataba solo de un principio de diseño en Apple: era un valor que atravesaba cada nivel de la organización. Aquel culto por lo simple fue lo que distinguió a la compañía del resto de empresas tecnológicas, lo que le permitió resurgir cuando, en 1997, estaba al borde de la quiebra, y lo que la llevó a convertirse, en 2011, en la empresa más valiosa del planeta. Gracias a la intransigencia de Jobs, la simplicidad impregnaba todo lo que Apple hacía: su estructura interna, su manera de innovar y el modo en que se dirigía a sus clientes. La compañía mantenía su trayectoria estelar precisamente porque aplastaba sin tregua cualquier atisbo de complejidad. Como director creativo de una agencia publicitaria, Ken Segall tuvo un papel decisivo en el renacimiento de Apple. Contribuyó a crear campañas tan trascendentales como Think different y, al bautizar el iMac, sentó las bases para nombrar después las oleadas de productos con i que vendrían a continuación. Segall aporta una mirada privilegiada, forjada a lo largo de años creando campañas para otros gigantes tecnológicos como IBM, Intel y Dell. Fue el contraste radical entre el modo de hacer de Apple y el del resto lo que le hizo entender el poder de la simplicidad, y también lo que le impulsó a ayudar a otros a beneficiarse de ella. En «Insanely Simple», el lector se asomará a una sala de reuniones junto a Steve Jobs y recibirá sus llamadas a medianoche. Comprenderá cómo aquella obsesión permitió a Apple hacer las cosas mejor y más deprisa, ahorrando a veces millones por el camino. También aprenderá, entre otras cosas, a pensar en minimalismo —reducir las opciones al mínimo aporta claridad a una empresa y a sus clientes, como demostró Jobs al sustituir más de veinte modelos de producto por una gama de solo cuatro—, a pensar en pequeño —mantener la fe en el concepto de «pequeños grupos de personas inteligentes» eleva tanto la moral como la productividad—, a pensar en movimiento —mantener a los equipos de proyecto en constante desplazamiento enfoca el pensamiento creativo hacia objetivos bien definidos y minimiza las distracciones— y a pensar en icónico —usar una imagen sencilla y poderosa para simbolizar el benefi…
Perfil de lectura
3.9/5 · 6052 lectores · 256 páginas · ≈ 4 h 44 m · Moderado
¿Cuánto se tarda en leer Insanely Simple?
Unas ≈ 4 h 44 m — 256 páginas, suponiendo unas 250 palabras por página y 225 palabras por minuto.
¿Cuántas páginas tiene Insanely Simple?
256 páginas en su edición más leída.
¿Qué género es Insanely Simple?
Está en las estanterías de Business.
¿Insanely Simple es de dominio público?
No — aún está protegido por derechos de autor.
¿Quiénes son los personajes principales de Insanely Simple?
Los personajes principales incluyen Steve Jobs (1955-2011).
¿Quién escribió Insanely Simple?
Ken Segall.