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Historia de Tom Jones, un Expósito

Guías útiles para lectores, estudiantes y personas curiosas.

Fielding, Henry · 2004 · 11 min

Guía de Estudio: The History of Tom Jones, a Foundling de Henry Fielding (1749)

Contexto Histórico y Bibliográfico

The History of Tom Jones, a Foundling de Henry Fielding se publicó en 1749 y sigue siendo una de las obras fundacionales de la novela inglesa. El autor, Henry Fielding (1707–1754), fue magistrado y dramaturgo antes de dedicarse a la ficción en prosa, y su experiencia legal dio forma a la preocupación de la novela por la evidencia, el juicio y la brecha entre apariencia y realidad. La obra pertenece a la tradición picaresca, pero la trasciende mediante su estructura cómico-épica cuidadosamente trazada. Sus dieciocho libros están definidos cada uno por un lapso preciso de tiempo narrativo, y Fielding presenta explícitamente la obra como una “épica cómica en prosa”. La novela apareció durante un período de agitación jacobita; una trama secundaria relacionada con la rebelión de 1745 se entreteje en las aventuras militares de Tom, confiriendo al relato, por lo demás picaresco, un horizonte histórico inconfundible. El libro ha sido clasificado como Bildungsroman, como historia de un expósito y como novela de identidad, y figura en listas de “Los Mejores Libros de Todos los Tiempos”, en el canon de la Literatura Británica y entre los Harvard Classics.

Los orígenes del expósito (Libro I)

La historia comienza en Somersetshire, donde el Squire Allworthy, un acaudalado soltero, regresa a casa tras una larga ausencia y descubre a un bebé envuelto en tela de lino tosca, dormido en su cama. El hallazgo pone en marcha una cadena de pesquisas dirigida por la señora Deborah Wilkins, la formidable ama de llaves, que saca a la luz a la madre: Jenny Jones, una joven de la comarca con notable instrucción (educada en latín por un maestro de escuela llamado Partridge), pero socialmente vulnerable, quien confiesa bajo presión pero se niega a revelar el nombre del padre. Allworthy opta por la misericordia en lugar del castigo, decidiendo criar al niño como propio y alejando a Jenny para evitarle una mayor ruina social. Su hermana, la señorita Bridget Allworthy, aunque ha lanzado duras invectivas contra la madre, oculta su compasión tras una obediencia quejumbrosa. Al bebé se le pone por nombre Thomas.

Corre el rumor de que el propio Allworthy es el padre, y la malicia de sus vecinos se intensifica cuando este perdona a Jenny. Poco después, un doctor Blifil cazador de fortunas, que durante mucho tiempo ha sido huésped en la casa de Allworthy mientras en secreto admira a Bridget, pide al terrateniente que interceda por él. El doctor recluta astutamente a su propio hermano soltero, el Capitán Blifil, para que corteje a Bridget en su lugar, calculando que la vasta propiedad del terrateniente puede llegar a la línea Blifil a través de un sobrino o sobrina. Bridget, a pesar de su cautela, se enamora del Capitán, y sigue un matrimonio con un noviazgo de menos de un mes. El doctor Blifil, el supuesto mediador, se vuelve entonces grotescamente contra su hermano, citando la propia mediación como una ofensa imperdonable, una manifestación de la máxima del diablo de “retirar la escalera después de haber subido” una vez asegurada la fortuna. El doctor muere poco después de un corazón roto.

Adversidad temprana y el escándalo de Partridge (Libro II)

En una trama paralela, Jenny Jones había sido empleada antes como criada en el hogar de Partridge, el maestro de escuela, un hombre afable pero vanidoso, casado con una esposa violentamente celosa. La señora Partridge sorprende a su marido inclinándose sobre Jenny durante una lección de latín, y tras llegar a sus oídos un falso rumor de que Jenny ha dado a luz dos hijos ilegítimos, casi asesina a Partridge en un asalto furioso. Por insistencia de Allworthy, Jenny es llevada ante el squire; sin su testimonio, el caso contra Partridge descansa principalmente en la acusación de su esposa y en los chismes de Little Baddington, una parroquia inundada de informes contradictorios. Allworthy despoja a Partridge de su anualidad y de su escuela, y la señora Partridge muere poco después, aparentemente de viruela, pero وسط acusaciones públicas de que la severidad de Allworthy la ha empujado a la tumba. Vecinos compasivos instan a Partridge a huir del país. El narrador insinúa que el verdadero seductor de Jenny pudo haber sido un joven diferente en el hogar, una posibilidad que la celosa esposa de Partridge nunca contempló.

Tom Jones, entretanto, crece hasta la edad de catorce años bajo la tutela de dos pedagogos desiguales: Thwackum, un párroco estrecho y presumido cuya religión oculta orgullo e interés propio, y Square, un filósofo hueco que trata la virtud como mera teoría. Tom es presentado desde el principio como apuesto, generoso e impulsivo; la opinión del hogar es que estaba “ciertamente nacido para ser ahorcado.” Roba de huertos y granjas, miente para proteger a un amigo y gana frecuentes palizas. En contraste, Master Blifil, el hijo legítimo del recientemente fallecido Capitán Blifil, es sobrio, piadoso y astutamente deferente con sus tutores. Allworthy determina criar a los dos muchachos juntos en privado, esperando que los excesos de cada tutor corrijan al otro.

El escándalo de Partridge y su resolución

La señora Deborah Wilkins, aún sospechando del parentesco de Tom, descubre el supuesto “descubrimiento” de que Partridge es el padre del niño. El Capitán Blifil, habiendo muerto de apoplejía mientras intrigaba sobre la fortuna de Allworthy, nunca presenció su uso. Ocho meses después del matrimonio, Bridget da a luz a un hijo un mes prematuro—Master Blifil—incluso mientras muestra una amabilidad desacostumbrada hacia el expósito Tom. El Dr. Blifil, antes de su muerte, logra enviar a un confidente para confrontar a Allworthy con la calumnia, y Allworthy reprende la noción de que los pecados de los padres deban recaer sobre niños inocentes.

La juventud de Tom y la llegada de Sophia (Libros III–IV)

Tom, ahora con catorce años, se ve envuelto en percances: dispara a una perdiz en la tierra de un vecino con Black George, el guardabosques, miente a Allworthy sobre la infracción, recibe una severa azotaina sin delatar a George, y más tarde vende un caballo que el Sr. Allworthy le había regalado, y una Biblia que el Maestro Blifil le compró, para alimentar a la empobrecida familia Seagrim. El Maestro Blifil, al descubrir las inscripciones, denuncia la venta. El Sr. Thwackum condena a Tom; el Sr. Square lo defiende. Allworthy, atrapado entre sus tutores, perdona a Tom pero despide a Black George. El terrateniente entonces se encariña con Sophia Western, la única hija de su vecino el Squire Western, un caballero rural de temperamento fogoso cuyas tierras colindan. Sin embargo, la reputación de Tom se ve empañada por el falso rumor, que aún circula en la parroquia, de que es hijo de Black George. Tanto Thwackum como Square, que tienen planes sobre la viuda Sra. Blifil (Bridget, ahora viuda), llegan a odiar a Tom como un rival romántico y un obstáculo para sus ambiciones.

La presentación de Sophia es una de las piezas clave de Fielding, una panegírica extendida que la sitúa en la tradición de la Venus de Médici y Lady Ranelagh, describe su cabello negro y exuberante, sus cejas arqueadas y pobladas, su complexión pálida como un lirio, y su mente cultivada por una tía que había vivido en la corte. El incidente del pájaro, en el que el Maestro Blifil libera al pájaro mascota de Sophia y Tom casi se ahoga al recuperarlo, marca la preferencia naciente de Sophia por Tom, aunque el Maestro Blifil luego justifica el acto con altisonantes argumentos sobre la libertad y la ley de la naturaleza que cautivan a Square y escandalizan a Thwackum.

La ayuda a Black George y el affaire con Molly Seagrim (Libros IV–V)

El apego de Tom a la familia Seagrim se convierte en el centro de su generosidad. Después de que Black George es arrestado por cazar furtivamente una liebre en las tierras del Squire Western, Tom obtiene la liberación de Black George al apelar a Sophia, quien utiliza su talento musical para ablandar a su padre. Black George, despedido por Allworthy, cae en la pobreza, y Tom vende secretamente sus propios regalos para mantener a la familia. Master Blifil, considerando la generosidad de Tom como una insolencia, expone el asunto a Allworthy, quien al principio perdona la conducta de Tom. El squire, sin embargo, se muestra cada vez más perturbado por el apego de Tom hacia Molly Seagrim, la hija de Black George—una chica alta y robusta cuya audaz desenvoltura vence las virtuosas resoluciones de Tom cuando ella tenía dieciséis años. El asunto culmina en una confrontación en la iglesia, donde Molly aparece con vestimentas elegantes y toda la parroquia estalla en escándalo; en una cómica batalla homérica en el cementerio, Tom la rescata de Goody Brown y las mujeres reunidas. El Squire Western reconoce la situación y confronta a Tom durante la cena, y Sophia, quien escucha por casualidad, se entera de la causa de los rubores de Tom y confirma su amor. Tom confiesa la paternidad a Allworthy y suplica clemencia para Molly; Allworthy, profundamente ofendido, sin embargo la perdona y despide al alguacil.

Del perdón a la crisis (Libros V–VII)

Sophia, herida por las infidelidades de Tom, es consolada por su criada la señora Honour, pero la noticia de la confesión de Tom pronto llega hasta ella. Resuelve vencer su apego mediante el tiempo y la ausencia, planeando una visita a su tía. Ese plan se interrumpe cuando, durante una cacería, el fogoso caballo de Sophia la derriba, y Tom salta galantemente de su propio caballo para atraparla, rompiéndose el brazo en el proceso. Durante su convalecencia en la casa del Squire Western, el afecto entre Tom y Sophia se profundiza, aunque la torpe interferencia del squire amenaza con deshacer el efecto. Tom, dividido entre sus persistentes obligaciones hacia Molly Seagrim y su amor por Sophia, envía a Sophia una carta de despedida, y luego se entera a través de Partridge de que su supuesto matrimonio con Molly era una ficción; regresa para encontrar a Black George en posesión de un tesoro notable: una guinea que Tom le había dado años atrás y que resulta ser uno de cinco billetes bancarios de £100 robados a Tom por Master Blifil.

Black George, tras un cómico tribunal de conciencia entre su conciencia y su avaricia, es persuadido a entregar los pagarés, en parte por miedo y en parte por gratitud. El narrador insinúa que la pobreza de Black George, arraigada en una acusación y despido injustos, forma parte de un patrón más amplio de crueldad social. La reputación de Tom, ya dañada, sufre ahora un nuevo ataque: Master Blifil, con la ayuda de Thwackum, ha envenenado la mente de Allworthy, culpando a Tom de la juerga y la pelea ocurridas durante la enfermedad de Allworthy. Allworthy cree que Tom conspiró para suplantar a Master Blifil, y el squire cae gravemente enfermo. Cuando Allworthy se recupera, destierra a Tom para siempre, negándose a escuchar explicaciones, aun cuando la enfermedad del squire se había agravado por su propia negativa a buscar atención médica con prontitud.

El duelo fatal por el juego y el camino a la ruina (Libros VII–IX)

En la desesperación, Tom conoce al Hombre de la Colina, un ermitaño misterioso cuya historia de vida, narrada a lo largo de varios capítulos, traza un camino desde la disipación en Oxford, pasando por el robo, el juego y un intento de suicidio, hasta una conversión espiritual y un retiro autoimpuesto de la humanidad. La filosofía del ermitaño es desoladora: la naturaleza humana es igual en todas partes, envolviendo hipocritamente sus locuras con diferentes disfraces culturales. Jones debate con él y defiende a la humanidad, y luego se encuentra por segunda vez con el Hombre de la Colina, pero la resignación del filósofo ante el vicio contrasta con la búsqueda ansiosa de gloria por parte de Tom.

En el camino, Tom se une a una compañía de soldados que marcha contra la rebelión jacobita de 1745, en parte por patriotismo, en parte por desesperación económica. En una posada, discute con el Alférez Northerton, quien difama a Sophia; una botella en la cabeza deja a Tom herido e inconsciente. Mientras se recupera, Tom rescata a una mujer de una agresión en la Colina Mazard; el atacante resulta ser Northerton, ahora un enemigo aún más peligroso. El hombre escapa, y Tom escolta a su compañera rescatada hasta Upton, donde él y Sophia, sin saberlo, se alojan bajo el mismo techo. Sophia, al enterarse de que Tom está en la casa y de que se rumorea que comparte cama con una mujer extraña, se marcha desesperada, haciendo que su manguito sea llevado a la cama de Tom. Tom, al descubrir el manguito, entra en frenesí y parte de inmediato para perseguirla. Squire Western, en su persecución, abandona la caza cuando una cacería de zorros cruza su camino, una transformación que el narrador compara con la fábula de Grimalkin, quien, incluso después de ser convertida en mujer por Venus, saltó del lecho nupcial para perseguir a un ratón.

La Batalla de Upton y la Huida de Sophia (Libros IX–X)

La “Batalla de Upton” estalla cuando Tom y su rescatador son confundidos con compañía inapropiada por la dueña de la posada, provocando una pelea que solo se interrumpe con la llegada de un sargento con un destacamento de mosqueteros que escolta a un desertor. El sargento identifica a la mujer rescatada como la señora Waters, la esposa separada del capitán Waters, que últimamente ha estado compartiendo alojamiento con Northerton. El sargento, un desertor de la rebelión, trae noticias de operaciones militares. Un gran personaje, llegando al lugar, ayuda a arreglar la paz, y el señor Jones y la señora Waters se retiran arriba. La señora Fitzpatrick, prima de Sophia, huyendo de su marido irlandés abusivo, llega a la posada y es tratada bruscamente por un posadero confundido que la confunde con otra mujer. Luego se relata la huida de Sophia: ha escapado de la casa de su padre, alquilado caballos en una dirección mientras cabalgaba en la opuesta, eludido a los rastreadores de su padre, y llegado a Upton en las primeras horas.

La Mascarada y las Intrigas de Londres (Libros X–XIII)

En Londres, Sophia se refugia con Lady Bellaston, una dama elegante cuya conversación con Sra. Fitzpatrick revela un plan malicioso: deben mantener a Sophia alejada de Tom. Tom, que se encuentra con Lady Bellaston en un baile de máscaras, se ve envuelto en una relación clandestina con ella a causa de sus intrigas. Sus motivos no son del todo mercenarios; alberga una pasión real, aunque perversa, por Tom, y desea impedir que cualquier otra mujer, especialmente Sophia, lo tenga. Nightingale, un conocido joven y elegante, hace la primera advertencia sobre la verdadera personalidad de Lady Bellaston. Tom le envía una fría propuesta de matrimonio, totalmente convencido de que la rechazará; así lo hace, y Tom cree que se ha librado de ese enredo, aunque sigue sintiendo una vaga inquietud. Nightingale se casa con Nancy Miller, una antigua compañera de piso, después de que Jones interceda por él ante el anciano Sr. Nightingale; el padre, empeñado en que su hijo se case con Miss Harris, abandona sus planes cuando se entera de que su propia hija se ha fugado para casarse y de que Nightingale ya está casado. Black George, que ahora trabaja al servicio del padre de Sophia, acepta una letra de cambio de 100 libras esterlinas de Tom a cambio de entregar una carta escondida en una pollita, pero Sophia, que se niega a actuar en contra de su padre, no puede responder.

Catástrofe en la casa de la guardia (Libros XIV–XVII)

Dos nobles señores —Lord Fellamar y un par irlandés— conspiran para reclutar a Tom por la fuerza en la armada. Lord Fellamar, que había intentado agredir a Sophia anteriormente, se arrepiente y ayuda a conseguir la liberación de Tom avalando su buen carácter; el par irlandés interviene para separar al señor Fitzpatrick de su esposa. Pero Blifil y su aliado, el señor Dowling, el abogado, han acordado entretanto sobornar a los hombres que presenciaron la agresión de Tom al señor Fitzpatrick para que guarden silencio. Tom y el señor Fitzpatrick, que se encuentran fuera de la vivienda de la señora Fitzpatrick, discuten; Fitzpatrick ataca primero, y Tom, luchando en legítima defensa, lo hiere de muerte. Tom es arrestado y encerrado en la prisión de la casa de la guardia. Partridge, Sophia y la señora Miller, su casera, se encuentran entre sus visitantes. El señor Fitzpatrick, herido, se recupera finalmente, pero Sophia, tras ver una carta que Jones escribió proponiendo matrimonio a Lady Bellaston, escribe una carta devastadora para poner fin a su relación. La señora Waters, la mujer a la que Tom había rescatado en la colina de Mazard, resulta ser su propia madre, que había sido seducida por el señor Summer, su tutor y protegido de Allworthy, y confiesa el secreto que llevaba mucho tiempo enterrado.

Resolución y la verdadera identidad revelada (Libro XVIII)

En una serie de revelaciones que desatan el misterio central, la señora Waters revela la verdad: Tom es el hijo ilegítimo del señor Summer y de la propia hermana de Allworthy, Bridget, quien había colocado al bebé en la cama de Allworthy para asegurar su cuidado. Partridge, el maestro de escuela expulsado hace mucho tiempo, es en realidad inocente de la paternidad falsa que se le atribuía. Esta revelación desbloquea el punto muerto moral que ha ensombrecido toda la novela, y los capítulos finales llevan los hilos dispersos a una resolución cómica: Allworthy acoge a Tom como su sobrino y heredero, y Tom y Sophia se casan por fin, en una pequeña ceremonia secreta. El squire Western, embriagado de alegría, brinda públicamente por la novia y de ese modo expone el secreto. Blifil es repudiado, pero se le concede una pensión discreta. Square, que había estado enfermo de muerte, muere; Thwackum se queda intentando ganarse el favor de los demás. Partridge reanuda su escuela y planea casarse con Molly Seagrim. Black George ha huido al anonimato. La pareja se retira al campo, donde Sophia da a luz a dos hijos a los que el viejo squire adora y consiente.

Personajes principales y sus arcos de desarrollo

El escudero Allworthy es el patriarca adinerado y benévolo de la Mansión Paraíso. Su compasión, su discreción y su estricto compromiso con la justicia impulsan gran parte de la trama inicial, pero su credulidad, su propensión a dejarse manipular por el señor Blifil y su disposición a repudiar a Tom en un arrebato de ira casi le hacen arruinar su propia casa. Su abrazo final a Tom marca la restauración moral del hogar.

Tom Jones, el expósito, es la personificación de la imprudencia generosa y de buen corazón. Guapo, impulsivo y dotado de una buena naturaleza que supera sus deslices en la virtud, Tom oscila entre el afecto genuino por Sofía y los enredos ruinosos con Molly Seagrim y la lady Bellaston. Su lealtad a Jorge el Negro, su magnanimidad al perdonar al ladrón de caminos y su devoción por Sofía lo señalan como el ideal de Fielding de un corazón inglés.

Sophia Western es la heroína de la novela, célebre por uno de los panegíricos más elaborados de la ficción inglesa. Hija del tosco Squire Western, es educada por su tía, poseedora de belleza, sentido común y un espíritu que se opone a la tiranía paterna. Su amor por Tom sobrevive a sus infidelidades, pero solo después de que su madre revele el secreto de su nacimiento y le devuelva su posición en el mundo.

Master Blifil es el gran villano de la novela, un modelo de hipocresía cuya piedad interesada enmascara maquinaciones implacables. Sus intrigas —envenenar la mente de Allworthy, retener la carta de lecho de muerte de Bridget, sobornar testigos, contratar a Dowling— acaban siendo descubiertas. Termina la novela con una pensión en el norte, después de haberse convertido al metodismo con la esperanza de encontrar una esposa rica.

Squire Western es el padre bullicioso y cazador de zorros de Sophia, un hombre de temperamento violento, afecto estruendoso y apego obstinado a sus sabuesos. Su persecución de Tom por toda Inglaterra, su abandono de la cacería cuando un zorro se cruza en su camino y su revelación ebria de la boda combinan energía cómica con un amor genuino por su hija.

Escudero Thwackum es el párroco-pedagogo de miras estrechas cuya religión es una coartada para el orgullo, el rencor y el interés propio. Su alianza con el Maestro Blifil refleja la hipocresía que Fielding satiriza una y otra vez, pero sus obligaciones religiosas reales son intachables.

Escudero Square, el filósofo, trata la virtud como algo teórico; su hipocresía queda al descubierto cuando lo encuentran en el dormitorio de Molly. Su carta de lecho de muerte, en la que confiesa la inocencia de Tom, es un punto de inflexión crucial en la novela.

Señora Honour es la doncella fiel pero parlanchina de Sophia, cuya lealtad y su indiscreción son igualmente notorias.

Partridge (el maestro de escuela y barbero) es la figura que ha sufrido durante mucho tiempo difamaciones injustas; sigue a Tom a Londres y actúa como su compañero leal durante todas las aventuras posteriores.

Black George (el señor Seagrim) es el guardabosques cuyo despido injusto desencadena gran parte de la generosidad de Tom; su papel al estar en posesión de los billetes de banco robados y su honestidad a regañadientes son cruciales para la trama.

Lady Bellaston es la dama de la alta sociedad que maquina para mantener a Tom alejado de Sophia, despliega sus habilidades retóricas contra los escrúpulos de Lord Fellamar y al final es engañada por la simulación de Jones de proponerle matrimonio.

Señora Fitzpatrick, la prima irlandesa de Sophia, es una figura ambigua cuyos planes y lealtades cambian a medida que su fortuna varía.

Señora Waters es la mujer a la que Tom rescata en la colina de Mazard y con la que luego se acuesta, solo para descubrir que es su propia madre. Sus revelaciones en el libro final desentrañan el misterio central.

Episodios clave y puntos de inflexión

El hallazgo del expósito en la cama de Allworthy abre la novela y pone en marcha su maquinaria moral. La primera reunión entre Sofía y Tom, durante un paseo con el cura el señor Thwackum, siembra la semilla de su apego. El asalto al escudero Western por parte del oficial del lord Fellamar revela hasta dónde está dispuesto a llegar el gran mundo. La Batalla de Upton, con su posadero pendenciero y el rescate por parte del sargento, es la pieza cómica más concentrada de la novela. El episodio del granero de gitanos le brinda a Tom una exposición inesperada a cuestiones de monarquía absoluta. El encuentro con el asaltante de caminos, en el que Tom muestra misericordia a un hombre de familia desesperado, ilustra el contraste moral central entre la prudencia y la humanidad. La reunión accidental de Tom y Sofía en el salón de Lady Bellaston, después de la mascarada, vuelve a reunir a los dos amantes en un ambiente de tensión. Y las revelaciones finales, con la confesión de Partridge y la revelación de la señora Waters, liberan a la novela de su laberinto de desgracias.

Temas y motivos

Identidad de expósito y legitimidad social: El estatus de Tom como niño abandonado expone la artificialidad de la jerarquía social y la crueldad de las acusaciones injustas. La revelación de su madre de que es el hijo legítimo de Bridget Allworthy y el señor Summer invierte la aparente jerarquía moral y expone los vicios de quienes parecen respetables. Justicia versus misericordia: La novela pone a prueba repetidamente la sabiduría de la clemencia inicial de Allworthy hacia Jenny Jones, de la misericordia de Tom con el ladrón de caminos y de la negativa de Sofía a casarse contra los deseos de su padre. Fielding se decanta por la misericordia, pero solo cuando se sustenta en una caridad verdadera y no en un mero sentimiento. Ciudad versus campo: A lo largo de la novela, se prefiere la sencillez del campo a la corrupción de Londres, y los vínculos rurales del escudero Western, por burdos que sean, se contraponen a las intrigas doradas de la dama Bellaston. Sin embargo, la sátira de Fielding no carece de afecto por ninguno de los dos mundos. El mundo como un escenario: Las elaboradas invocaciones de Fielding a imágenes homéricas y teatrales, su discusión explícita de la epopeya cómica en prosa y sus frecuentes apartados del autor enmarcan toda la novela como una representación en la que el autor controla los títeres. Desgracia y educación moral del héroe: La vida de Tom es un verdadero Bildungsroman, una educación por el sufrimiento que, al final, produce un hombre más sabio que se ha ganado el amor de Sofía y el respeto de su tío.

El final y su importancia

El desenlace de Tom Jones reúne a un vasto elenco de personajes en una armonía cómica, con un recuento final de los destinos de Blifil, Thwackum, Square, la señora Fitzpatrick, la señora Waters, Black George, Partridge y los Nightingales. La celebración final de Fielding de la felicidad doméstica, de la tendencia al vicio corregida de Jones, de la firmeza de Sofía y del afecto devoto del viejo escudero por sus nietos, constituye la propia declaración de propósito moral de Fielding: recomendar la bondad y la inocencia, demostrar que la virtud es más deliciosa que el vicio y afirmar la dignidad de la vida común.

Henry Fielding dedicó la novela a su mecenas George Lyttelton, refutando las modestas objeciones que alegaban que los verdaderos amigos pueden merecer su elogio simplemente por merecerlo, y que los hombres virtuosos que hacen el bien en secreto no deberían sonrojarse al ver que dicho bien alcanza la fama. El objetivo declarado de Fielding al escribir el libro era recomendar la bondad y la inocencia, mostrar la belleza de la virtud, y usar el ingenio y el humor para “hacer reír a la humanidad para que renuncie a sus locuras y vicios favoritos”. La novela cumple este objetivo al combinar una trama meticulosa con personajes de amplio desarrollo, una comedia robusta con una intención moral seria, y una visión panorámica de la sociedad inglesa junto a una comprensión íntima del corazón humano. Las páginas finales, en las que Sophia da a luz a dos hijos a los que el viejo squire adora, y Jones se enmienda gracias a su unión con la virtud, presentan la visión del autor de un mundo íntegro gracias al triunfo lento, doloroso pero finalmente cómico de la buena naturaleza sobre la malicia, la prudencia sobre la necedad, y el amor sobre la indiferencia. El lector se queda con un retrato de felicidad conyugal en el que no hay ninguna pareja más digna ni más feliz que Tom Jones y Sophia Western.